viernes, 29 de agosto de 2014

HADA





HADA
(Chelupanilla)


Soñé que en un sueño,
soñaban conmigo.
Soñé que era, aunque no existiese.
Es gracias a la fe que el hada vive.
Gracias a la ilusión que no desaparece.
Gracias a la imaginación el dragón vuela,
y sus alas,
flotan en vientos de ilusión.
El dragón no pudo quemar a nadie,
si nadie lo imaginó.
Y un hada triste y sola murió cuando no se soñó.
Entre mis castillos de arena yo existo,
escondido,
garabateando entre paredes efímeras,
confiado,
en que un día se leerá lo que grabé en los muros.
Soñándome hada,
creyéndome dragón.
Pues como un profeta en el desierto yo,
predico al vacío.
Y solo cuando me escuchan me vuelvo profeta,
solo cuando me oyen en la distancia,
cobran sentido mis palabras.
Soñé que era leído.
Soñé,
que creaba sueños,
que la gente soñaba.
Y que al crearlos existía,
y que a leerlos me hacían volar.
Soñé que me soñaban entre versos y párrafos,
y, aunque aún hiciesen eco mis palabras en la nada,
los pocos oídos que escuchaban me dejaban ser;
hada,
dragón,
bardo,
escritor.

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